La evolución de la comunidad china en España

La semana pasada tuve el honor de ser profesor invitado por ESERP Business School para dar unas clases en el Máster en Dirección de empresas Familiares y Pymes dirigido a la comunidad China y con la docencia íntegramente en chino. El perfil del alumnado es realmente interesante; chinos emprendedores que querían aprender más sobre dirección de empresas y gestión de pymes para aplicar a sus propias empresas el día a día.

Barajé varias opciones sobre el temario, pero finalmente decidí compartir con todos ellos mi experiencia como “chino” y la evolución (de peor a mejor) que hemos sufrido desde los años 80 hasta la actualidad.

Empezamos analizando los negocios de los “primeros” chinos de los años 80; restaurantes chinos de barrio, con una comida  china comercial, poco mano de obra cualificada y un 80% procedente del sur de China. En los 90, a principios se empezaron a ver los primeros “Toda a 100″ que ayudó de una forma exponencial a consolidarse las naves dedicados a la venta al por mayor durante las dos siguientes décadas.

Con el nuevo milenio y las nuevas políticas de inmigración llegaron más ciudadanos chinos, una gran parte procedente de otros países europeos como Holanda, Italia o Francia. Empezamos a ver bazares chinos en cada esquina, cadenas de restaurantes, tiendas de ropa, zapatos, antiguos restaurantes chinos convertidos en sushi bars… etc.

En la siguiente década de los 2000 podemos decir que la comunidad china se consolida en toda España; según e

l censo  hay casi unos 200.000 ciudadanos chinos repartidos principalmente en Cataluña, Madrid y la Comunidad Valenciana. Siempre se ha dicho que somos una comunidad emprendedora e innovadora y razón no nos falta; pasamos de los “chinos de barrio” a grandes Woks en los polígonos comerciales, de tiendas de ropa o zapatos baratos a tiendas de ropa de más calidad, ocupando las mejores calles y con una imagen limpia y elegante.

Con más experiencia en la hostelería y con mejor conocimiento del idioma nos atrevemos regentar bares españoles, continuando con el menú y la misma clientela. Con menos pudor empezamos a ofrecer auténtica comida china (y con gran aceptación!).

Han pasado unos 30 años y hemos pasado por una evolución, una evolución que ha mejorado la imagen de la comunidad y hemos sabido adaptarnos sin hacer ruido. Durante los próximos años esperamos ver más interculturalidad y más integración, quizás dentro de unos décadas, la comunidad china pueda formar de verdad parte de la Sociedad española.