Las superempresas coreanas: los Chaebols

Marcas como Hyundai, LG o Samsung son mundialmente conocidas: casi todos saben que son grandes multinacionales y muchos conocen su origen surcoreano. También no son pocos los que identifican a Hyundai como un fabricante de automóviles, a LG como una marca de televisores y a Samsung como el gran rival de Apple en telefonía móvil. Sin embargo, y como suele suceder, la realidad es más compleja de lo que muchos piensan.

¿Sabían que Hyundai, además de fabricar coches, construye enormes barcos? Pero también se dedica a negocios como el turismo y la compraventa de viviendas. Y hay más: es fabricante de componentes industriales, material ferroviario, piezas de defensa, elevadores… Pero cosa no acaba ahí: Hyundai también está presente en sectores tan distintos como el comercio minorista, las finanzas, la siderurgia, la publicidad y la ingeniería. ¿Qué les parece? ¿Conocen alguna empresa que esté involucrada en tantas y tan importantes actividades productivas? Las hay… pero surcoreanas también.

Samsung no se queda atrás en poderío y diversificación: no sólo fabrica móviles y tabletas, también pantallas de televisión, equipamientos médicos, instrumentos de precisión, semiconductores, productos químicos, chips… y un largo etcétera. Asimismo, sus ramificaciones abarcan servicios como la construcción, el turismo, el entretenimiento, la comunicación… y muchos que olvidamos. LG, por su parte, tampoco va a la zaga: productos de imagen y sonido, móviles, electrodomésticos, accesorios informáticos, industria química, energía, telecomunicaciones, deporte… son algunos de sus ámbitos de actuación.

Los Chaebols de Corea del Sur

Los citados grupos y otros responden al nombre coreano de Chaebol, que viene a significar “asociación de negocios”. Estos enormes conglomerados surgieron en la segunda mitad del siglo XX y tuvieron un gran protagonismo en el espectacular crecimiento económico de Corea del Sur de aquellos años. Aún en el siglo XXI, el papel de estas mega-empresas es todavía muy importante. Todas ellas tienen cientos de miles de trabajadores, una facturación que supera el PIB de muchas naciones y una influencia enorme en la sociedad y la política de Corea del Sur. Son además grandes multinacionales, con sedes y fábricas en la mayoría de países del mundo.

Los Chaebols surgieron en su día gracias a la iniciativa privada pero también por el gran apoyo de los gobiernos de entonces. Su misión era desarrollarse en los sectores más estratégicos de la industria y progresar mediante la economía de escala y la exportación. Esto se consiguió pero el poder alcanzado por estas grandiosas compañías llegó a ser muy grande. Entonces, ahora ya no tanto, esas empresas eran más poderosas que el propio Estado. Este fenómeno se consolidó durante los mandatos del general Park Chung-Hee, el dictador que rigió Corea del Sur en los años 60 y 70. Paradójicamente, la recién elegida Presidenta, Park Geun-Hye, hija del citado militar, pretende llevar a cabo una “democratización económica”, la cual incluye disminuir el aún enorme poder de los Chaebols.

Samsung, Hyundai, LG, Hanjin, SK… son parte de la vida cotidiana de los coreanos, determinando, en gran medida, su consumo, hábitos, ocio y trabajo. También son influyentes para muchas personas alrededor del mundo, pues cada vez son más los que adquieren un móvil Samsung, un televisor LG o un coche Hyundai, por ejemplo. Pero desde España hemos de entender esa omnipresencia no cómo una amenaza, sino al contrario. Las empresas de nuestro país, grandes, medianas y pequeñas, tienen grandes oportunidades de negocio como proveedoras, socias o clientes de estos monstruos en el mercado hispanoamericano. Ya dijimos en nuestro primer artículo que muchos en Corea del Sur ven a España como una puerta de entrada al mercado de habla hispana, un colectivo de más de 400 millones de personas.

En posteriores artículos reflexionaremos sobre el tamaño y la diversificación de estas compañías. ¿Por qué son tan grandes? ¿Por qué se dedican a tantas actividades? La cultura de los Chaebols son parte indispensable del pasado reciente y la actualidad de Corea del Sur. Conocer estas empresas, verdaderos emblemas nacionales y orgullo de muchos coreanos, nos ayudará a comprender mejor al país en su conjunto.