La importancia del protocolo (I)

Hemos hablado muchas veces de cómo los coreanos son, en general, abiertos y simpáticos. Suelen ser extrovertidos: les gusta mucho reír, cantar y bailar. Son hospitalarios en su país y fuera de él se adaptan bien a las costumbres extranjeras. Hemos dicho también que son conocidos como los “latinos” de Asia Oriental. Sin embargo, este carácter no impide que, al mismo tiempo, muestren un alto respeto por la dignidad de sus representantes y se muestren muy cuidadosos en todo lo relativo a ceremonial, comportamiento, gestos… es decir, el protocolo.

La cosmovisión del Extremo Oriente, muy influida aún por las doctrinas de Confucio, hace que las formas en política, negocios y sociedad sean muy tenidas en cuenta. El protocolo en sus tres vertientes: oficial (del sector público), corporativo (de las empresas y los profesionales) y social (civismo, vida familiar) es una disciplina rigurosa que todos los surcoreanos, de cualquier condición, han de asumir con el máximo respeto y esmero. Por ello, la autoridad, la jerarquía y los símbolos (patria, bandera, jefe del Estado) son, por razones culturales, cuidados con mayor veneración que en otros países. 

En este sentido, les causó a los surcoreanos una gran conmoción ver cómo Bill Gates, el todopoderoso fundador de Microsoft y ahora filántropo, saludara recientemente a la Presidenta de la Nación con la mano izquierda en el bolsillo. Es cierto que estrechó con respeto y amabilidad su mano derecha con la de la Sra. Park, pero la otra no debía estar donde la puso. La imagen que retrata tal momento fue reproducida masivamente por los medios de comunicación y las redes sociales, y la opinión claramente mayoritaria fue de rechazo al descuido protocolario del magnate estadounidense.

Se da la circunstancia que Corea del Sur no es un país precisamente antiamericano. Estados Unidos es un estrecho aliado y amigo histórico, pero el gesto de Gates indignó a muchas personas, como, por otra parte, era de esperar. La Sra. Park, que hace menos de un año arrasó en las elecciones, mantiene un gran índice de popularidad, pero más allá del apoyo de sus seguidores, es respetada por el conjunto de la sociedad al constituirse como Presidenta que personifica a la nación. “¿Cómo puede poner su mano en el bolsillo cuando va a conocer a una Jefa de Estado?”, escribió indignado el twittero @msryu67, como un ejemplo de tantos.

Con todo, este gesto rompería el protocolo también en otras latitudes. Lo de guardarse la mano en el bolsillo puede resultar inapropiado no sólo en Corea del Sur, también en el conjunto de la comunidad internacional. Sin embargo, y como decimos, indigna más aún en un país tan cuidadoso con el protocolo en todos sus ámbitos. Hasta el excéntrico Park Jae-sang (PSY) vistió un impecable smoking cuando tuvo que cantar y bailar su célebre “Gangnam Style” delante de la Presidenta, en la solemne ceremonia de inauguración de su mandato.

En posteriores artículos hablaremos más de un tema tan importante en la cultura coreana: el protocolo en sus distintas aplicaciones. Un aspecto a tener en cuenta no sólo para hacer negocios en particular, sino para la vida social en general.

One Response to La importancia del protocolo (I)
  1. Mika

    Hay quien piensa que por tener x dinero, prestigio, renombre, etc..se le permite todo o casi. El señor Bill Gates fue en esta ocasión un fiel exponente de ello, cuando en realidad “todos sus logros” no deberían ser impedimento para una buena educación. Conociendo como piensan y lo metódicos que son los coreanos con sus formas, no dudo que a la sociedad coreana, le debió de sentar el hecho como una patada en los mismisimos…