Los habitantes de lo que ahora es la República Oriental del Uruguay fueron y son conocidos también como “orientales”. Este oriental, después de 17 años de vida en Uruguay y Argentina, aterrizó en China en 1975 y desde entonces sigue relacionado a ese “otro” Oriente, donde residió casi un cuarto de siglo y al que sigue vinculado activamente. Este blog pretende reflexionar, contar, compartir pensamientos, historias y experiencias de China, de ayer y del presente.
Reflexiones sobre la “fiebre” con el turismo chino
Recientemente se está hablando mucho sobre el turismo chino hacia España, destacándose con razón las nuevas oportunidades de negocio que se pueden generar, más aún en estos momentos de crisis.
Lamentablemente, en muchos de los temas relacionados con China en España, y después de casi tres décadas de experiencia profesional en las relaciones entre ambos países, no puedo ser muy optimista en este caso. Ojalá me equivoque, y espero que no se repita en este sector, como en muchas otras ocasiones, lo que podríamos llamar la “fiebre china”, o sea un gran entusiasmo y expectativas que luego se deshacen como pompas de jabón.
A los pocos días de finalizar en Barcelona un Congreso Internacional sobre el Turismo Asiático llego al Aeropuerto de Madrid y me llevo la gran sorpresa de que desde ahora, para usar los carritos para el equipaje hay que pagar 1 €, pago que se realiza bien con monedas o con tarjeta de crédito. Leer más…
Traducciones del chino al español: caos, confusión y engaños
El caos, la confusión y hasta el “fraude” intelectual que existe en el mundo de las traducciones del chino al español es una muestra más del desconocimiento, la ignorancia y la mediocridad existente en casi todos los aspectos relacionados con el mundo de habla hispana y China, siempre con honrosas y contadas excepciones.
Cuando una persona compra y lee una versión en español de una obra de un escritor inglés o francés, por ejemplo, se supone que lo que está leyendo es una versión traducida directamente del inglés o del francés.
Esa sencilla lógica, sin embargo, no se cumple en muchísimos casos con las obras de autores chinos editadas en español, y además esto no se le indica al lector, lo cual considero de forma directa o indirecta un “fraude intelectual”. Leer más…
Thatcher: Cuando la dama de hierro se convierte en tigresa de papel
Entre los ríos de tinta y horas de comentarios que se han dedicado estos días en la prensa española a la muerte de Margaret Thatcher, no he visto ni oído referencias a un acontecimiento, en mi opinión, muy importante como fue la recuperación por parte de la República Popular China de la soberanía sobre la colonia inglesa de Hong Kong.
Debido a la importancia de Hong Kong como uno de los centros financieros, comerciales y de transporte marítimo más importantes del mundo, y con una población de más de siete millones de habitantes, la salida de los británicos puede considerarse, creo, como el verdadero fin de la época colonial inglesa, a pesar de que aún quedan por resolver temas como el de las Malvinas o Gibraltar. Leer más…
Jornada laboral y días festivos en China
Estos días en que una parte del mundo está disfrutando de vacaciones, me gustaría reflexionar sobre el caso de China. Y es que uno de los tantos aspectos donde la sociedad del país asiático y el nivel de vida de su población han experimentado mayores cambios en las últimas décadas es precisamente el de los días de descanso y la jornada laboral.
A mediados de los años 70, cuando llegué a Beijing, la jornada de trabajo y de estudio era de seis días a la semana, quedando el domingo como el único día no laborable. Obviamente estamos hablando de las ciudades o núcleos urbanos, fábricas, oficinas, tiendas, etc. ya que en el campo, donde entonces vivía la mayor parte de la población, las jornadas de trabajo las dictaban las necesidades agrícolas.
Para mantener la producción, y los servicios y las tiendas abiertos los siete días de la semana existían los turnos de trabajo, igual que en la mayor parte del mundo. Leer más…
¿Hasta cuándo eso de “Jiabao” o de “Jintao”?
Este mes se cumplen 40 años del establecimiento de relaciones diplomáticas entre España y la República Popular China. A pesar de los reiterativos discursos y declaraciones sobre el “interés” que tiene España por China, la cruda realidad es que existe un desconocimiento generalizado sobre prácticamente todo lo que tiene que ver con el país asiático y, en la práctica, una falta de verdadero interés, con contadas y honrosas excepciones.
Comparativamente, incluso, me atrevería a decir que en estos días en los que gracias a Internet las posibilidades de acceso a la información son casi ilimitadas, paradójicamente el nivel de conocimiento sobre China en España y la calidad de la información y trabajos sobre el país asiático es en líneas generales inferior al de dos o tres décadas atrás. Leer más…
40 años de las relaciones diplomáticas España-China
El entorno diplomático y político de la China de 1973
Un 9 de marzo de 1973, a través de un acuerdo firmado en París, los gobiernos de España y la República Popular China deciden establecer relaciones diplomáticas a nivel de Embajadores, de las que ahora se están celebrando el 40º aniversario. Me gustaría dedicar estas reflexiones a recordar el entorno internacional de China en esos años, así como su situación política interna.
Al terminar la guerra civil entre el Partido Comunista de China (PCCh) y el Kuomindang (“Partido Nacionalista”) en 1949, éste último se refugió en la isla de Taiwán donde estableció el gobierno de la llamada “República de China”, mientras que en Beijing los vencedores liderados por Mao Zedong fundaron el 1 de Octubre la República Popular China.
Desde un comienzo, ambos bandos comenzaron una lucha sin tregua en la arena internacional para lograr el reconocimiento diplomático. En los primeros años Taiwán obtuvo el reconocimiento y apoyo de EE.UU., Japón y la mayoría de las naciones importantes de Occidente y de sus aliados en América Latina, Asia y África, aparte de mantener un puesto en la ONU y los otros principales organismos internacionales. El gobierno del Partido Comunista, por su parte, fue reconocido en primer lugar por todos los países del llamado bloque socialista, algunas ex colonias europeas en África y Asia; Suiza y los países del norte de Europa. Leer más…
La Guerra Civil española, China y un médico canadiense
En el avión que me lleva a Beijing leo con interés el lunes 18 de febrero un artículo de El País de España, escrito por Tereixa Constenla, donde se menciona al médico canadiense Norman Bethune, y su papel en la Guerra Civil española. (*)
Me llama la atención y me produce una agradable sorpresa ver en un medio de prensa español una referencia a Norman Bethune, posiblemente el extranjero más conocido en China durante décadas, aunque dudo que la juventud actual sepa mucho de él.
Creo que no exagero si digo que cuando llegué a Beijing a mediados de los 70, posiblemente no había un solo chino que no supiera quién había sido “Bai Qiuen” (白求恩), el nombre chino del médico y miembro del Partido Comunista de Canadá, a quien Mao Zedong dedicó un artículo en 1939 (“En memoria de Norman Bethune”) que figura en el Tomo II de las Obras Escogidas del líder chino. Leer más…
Reflexionando desde Global Asia
Hoy tengo el gran honor de inaugurar en Global Asia mi proyecto “China-Reflexiones Orientales”, que había comenzado en fase de pruebas dos meses atrás. Por eso y en primer lugar quiero agradecer a Global Asia su confianza y la oportunidad de poder seguir reflexionando –desde esta plataforma tan importante- sobre ese gran mundo que es China.
Los lectores podrán ver en este blog las anteriores entradas publicadas en la fase de pruebas, y a partir de hoy mis nuevas reflexiones orientales.
Para los seguidores de Asia y China en particular, dentro del gran mundo de los hispanoparlantes, así como para los hispanistas asiáticos, no es necesario presentar Global Asia, una de las mejores publicaciones más completas, sino la que más, para seguir a través de diversas plataformas –en papel, en Internet, a través de las redes sociales, etc- las relaciones entre Asia y España/América Latina.
Viajando a China o más de 100 vueltas al mundo
Días atrás, regresando de Beijing a Madrid, me puse a pensar e intenté contar cuántas veces había viajado a China. Después de recordar y contar mucho, llegué a la conclusión de que como mínimo llevaba ya más de 200 viajes de ida y vuelta desde que por primera vez aterricé en el Aeropuerto de la capital del país asiático un 7 de Julio de 1975.
Si como mínimo, y dependiendo de las rutas, un viaje de ida de España a China son unos 10.000 kilómetros, entonces 200 viajes de ida y vuelta equivaldrían a un total de cuatro millones de kilómetros volados, o el equivalente como mínimo a 100 vueltas al mundo. En realidad han sido mucho más, ya que, como veremos más adelante, durante muchos años los vuelos a China tenían unas rutas mucho más largas que las actuales.
Mi primer vuelo a Beijing fue en un DC-8 de Swissair. Después de casi 20 horas de viaje, partiendo de Zurich y haciendo escalas en Ginebra, Atenas y Bombay, el vuelo SR 316 aterrizó una calurosa y húmeda noche el 7 de julio de 1975, en el Aeropuerto “La Capital” mientras Mao Zedong nos miraba desde su retrato colgado en la terminal de estilo soviético construida en 1958.
“Zai Jian” Embajador Eugenio Bregolat
No me gustaría dejar de reflejar en estas “Reflexiones Orientales” el término del mandato como Embajador de España en China, con motivo de su jubilación, de Don Eugenio Bregolat Obiols, en mi opinión una de las personas de la Administración española más interesadas y conocedoras de Asia en general y muy particularmente de China.
Tuve el gusto de coincidir con el Embajador Bregolat las tres veces que fue destinado como máximo representante español en China. La primera vez, en los años 80, durante su primera estancia en Beijing, tuve el honor de trabajar con él desde la Oficina Comercial de la Embajada de España, donde entonces yo estaba como Analista de Mercado y Director de Promoción Comercial.
Recuerdo aún, entre muchas anécdotas, la inauguración – en medio de una gran festividad que incluyó fuegos artificiales y danzas de dragones- en la sureña ciudad de Panyu, de una fábrica de chicles de una empresa española, y muchos otros viajes y encuentros que demostraron, desde un principio, su gran interés y voluntad para ayudar a las empresas españolas que a mediados de los ochenta se iban acercando tímidamente al gigante asiático.


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